jueves, 12 de julio de 2018

ECCE HOMO (¡vean al hombre!)

ECCE   HOMO  (¡vean al hombre!)
                      Friedrich Nietzsche 
                     Nació 1844 en Sajonia/Alemania; estudió en Bonn y Leipzig; con 24 años de edad         
                          profesor de filología clásica en la U de Basilea; de extrema debilidad de salud, fue 
                          pensionado en 1877; después viviría errante entre Suiza- Italia; desde 1889 considerado    
                          loco; murió en Weimar /Alemania en 1900 ( sede del Archivo Nietzsche).

                         


“El nombre mío será idéntico a una crisis en el mundo como jamás antes existió. Yo no soy ningún hombre, soy dinamita porque yo contradigo, soy la contradicción….. Por eso yo soy sinónimo de la perdición, mi verdad entrará en combate con las mentiras de miles de años. Habrá calambres, terremotos, sucumbirán los montañas y las valles. Nunca antes  no hubo nada similar. La política misma será una guerra de fantasmas y los poderes de la sociedad antigua volarán por los aires porque su fundamento no es más que mentira. Y habrá guerras como jamás han existido antes.Solamente Después de mi solamente en este mundo comenzará la verdadera política.”

(Poco después de esta diatriba Nietzsche confesó: “Tal vez yo no sea más que un gilipollas –“Hanswurst”. Lo que Nietzsche reprochó al mundo tal era su propia enfermedad: el resentimiento, la rebelión del esclavo, la envidia profunda, la voluntad del poder, todo eso era Nietzsche, su propia persona e identidad)

viernes, 6 de julio de 2018

ALEMANIA - ¿Un Error Histórico?


ALEMANIA -  ¿Un Error Histórico?
(Deutschland - ein Irrtum?)

“Mi narración va corriendo hacia su fin -todo es así-. Todo se golpea y se precipita hacia el abismo; el mundo lleva el signo de su fin cercano; para nosotros, los alemanes aún más, porque la historia milenaria nuestra se manifiesta como un largo camino de errores. Demostrada está la absurda perdición que acaba en bancarrota sin parangón, en la caída al infierno entre llamas y truenos sonantes. Hay un proverbio alemán que dice que el camino a un buen fin también es justo en todas sus partes. Si esto fuera cierto, hay que admitir que el camino a la desgracia ha sido desgraciado en todas sus partes; sin gracia ha sido en todo el significado religioso de la palabra, y así a cada paso y en cada momento. Es amargo soportarlo debido al amor que siento, porque reconocer la desgracia histórica no significa negar el amor. (---)
La profecía de este final fue inaugurado en febrero de 1926 en Frankfurt del Meno con el nombre de <<Apocalipsis cum figuris>>, fue estridente magnífico. (El composidor Adrian Leverkühn / DoctorFausto) manifestó en repetidas ocasiones: “¡Que el Infierno tenga compasión de mí!” o “¡Reza por mi pobre alma!” ( Thomas Mann, Doctor Fausto)[i]

                                     
 

Se Acaba el Tiempo


Se Acaba el Tiempo

Habla Adrian Leverkühn/ Doctor Fausto:
 “-Ahora se acaba el tiempo que compré hace tiempo a cambio de mi alma. Antes de acabar os he llamado mis amados hermanos y hermanas, no quiero esconderos  mi defunción espiritual y os pido que me tengáis en vuestra memoria y que vayáis a saludar de mi parte a los hermanos que olvidé en esa invitación y que no me lo tomen a mal. Así confesado y dicho quiero tocar algo de la composición que yo copié escuchada del bello instrumento que Satanás tocó para mí y que en parte cantaba el pícaro coro infantil del Infierno. - 
Se levantó pálido como la muerte.(otro personaje)
-Este hombre está loco- se dejó oír la voz bien articulada de doctor Kranich.
-De eso no tengo ninguna duda desde hace tiempo y lamento que no esté presente en este círculo  ningún médico neurólogo. Yo por mi parte no me siento competente, soy numismático-. Dicho eso se levantó y se marchó.
Leverkühn se colocó frente al piano teclado de mesa y desarrugó la partitura. Vimos correr lágrimas por sus mejillas que cayeron encima del teclado y entonces comenzó a tocar acordes disonantes; abrió la boca como para cantar, pero sólo salió un gemido de entre sus labios que  se me pegó al oído y que siempre recordaré. Extendió los brazos como si quisiera abrazar el teclado y así agachado sobre el instrumento se cayó -como si hubiera sido golpeado- al lado del sillín sobre el piso”.(…)
Post data: Ya se acabó. Un viejo hombre curvado y casi quebrado contempla con relativa satisfacción el montón de papeles que había llenado con todos estos horrores de su tiempo. Ahí está la obra de su afán, el resultado de confluencia entre la memoria y la observación de sucesos actuales durante sus años activos. (…) Alemania, el país desgraciado se ha vuelto extraña para mi, como si fuese desconocida. No podía compartir sus actos viciosos porque me espantaba este fin del que estaba seguro que llegaría. Me retiré al escondite de la soledad privada. Ahora no estoy seguro si de esta manera actué bien. (…) Un hombre solitario está plegando sus manos y dice: Dios se apiade de vuestras almas, amigo mío, patria mía.”[i]        
FIN
(Thomas Mann, Doctor Fausto)                             

Somos Judíos


“Somos judíos…
   
… y debemos temer sobre todo al carácter alemán, ‘qui est esentiellement anti-sémitique’, suficiente razón para orientarnos naturalmente en el mundo y a este mundo le suministramos diversión y espectáculos; pero no por eso somos tontos, sabemos distinguir el Fausto de Gounod del de Goethe …  Somos internacionales, pero pro–alemanes, como nadie más en el mundo y ello es porque no podemos ignorar los lazos familiares entre la cultura alemana y la judía: ‘Une analogie frapante!’ Por igual somos odiados, despreciados, temidos, envidiados e igualmente somos extrañados como nosotros extrañamos a otros. Se habla del ‘Tiempo de los nacionalismos’, pero en realidad sólo existen dos: el nacionalismo alemán y el judío, todo lo demás en comparación con estos es un juego de niños.” (Thomas Mann, Doctor Fausto)[i]
                   

    

jueves, 5 de julio de 2018

Tertulias

Tertulias 
    
     “Aquello era un mundo, tan arcaico como moderno, donde los códices individuales de valores como ‘la verdad, la libertad, el derecho, la razón’ habían perdido totalmente su validez o habían tomado un significado contrario a la tradición ilustrada. Tal, debido a que estos principios estaban desarraigados de su contexto real histórico o relativizados. Ahora su contenido era ‘la sangre ‘y ‘la violencia’, activando como principio máximo ‘la autoridad’ para culminar en una especie de ‘dictadura de una fe moderna’. El retroceso y el progreso se consideraban lo mismo, el mundo visto como una bola redonda que no conociera principio ni fin. Por eso, la libertad y la autoridad no representaban conceptos contrarios; la necesidad fundamental pareciera ser ‘la violencia’y su activación no necesitaba justificación. ”(Thomas Mann, Doktor Faustus)[i]

 Contextualicemos: este era en términos generales el espíritu dominante en los círculos de tertulia contemporáneos a la biografía de Doctor Fausto de Thomas Mann. Participaban en estas reuniones personas importantes de distintas áreas de las ciencias, de la vida pública y escritores. El salón Kridwiß, retrato que hizo Th. Mann en su novela, era el prototipo de la definición del ‘espíritu del tiempo’ que anticipaba en ideas lo que posteriormente sucedería en términos reales y por reales actores: La eutanasia, las guerras del Tercer Reich, el holocausto. Lo que en principio pareció tertulia inofensiva, teórica y divertida para tertulianos aburridos o exaltados se cumpliría en la destrucción del mundo civilizado. 
Georges Sorel, autor del libro – ensayo ‘Sur la Violence’quien llegó a formular la síntesis de lo que se discutía, escribió: “La esencia de todo acto social es la violencia.”
Los individuos se asocian en sociedad y en naciones para cometerla cumpliendo así su paranoia como normalidad.
Lo que les motivaba a participar en esa gustosa denegación de la tradición humanista en Europa y especialmente en Alemania en gran medida era el gusto por el protagonismo personal; la búsqueda de un escenario para lucir ideas propias, diversas a aquel ambiente social que no les producía satisfacción.
 “Pseudo – revolucionarios’ los llamaría Bert Brecht y compuso su verso: “Las vaquillas más estúpidas son las que eligen a sus matarifes  ellas mismas.”( “Nur die allerdümmsten Kälber --- wählen ihre Metzger selber.”)

jueves, 28 de junio de 2018

IRRACIONALES

IRRACIONALES
      Antirracionales

“Gewisse Leute
   sollten nicht von Freiheit, 
           Vernunft, Humanität sprechen—“ 

“Ciertas personas no debieran hablar de ‘Libertad, Razón, Humanismo’-por respeto a la decencia y a la higiene mental-. Pero este profesor solía hablar sobre todo del tema de ‘humanismo’, – naturalmente en el sentido que le dio ‘el clásico siglo de la fe’-  porque este era el fundamento de su modo de ver y de pensar en sus discursos sobre psicología. Le daba una enorme importancia al planteamiento de que el humanismo no se tratara de una idea creada por el libre pensamiento moderno, sino que siempre había existido y que, incluso, la actividad de la Inquisición en el fondo contuviese actitudes conmovedoras de humanismo.
Así, comentaba el caso de una mujer que fuera atrapada en aquel tiempo y después procesada y quemada; ella había tenido relación carnal con un ‘Incubus’, inclusive yaciendo al lado de su marido que estaba dormido; eso sucedió tres veces por semana, preferiblemente en tiempos de festividades religiosas. Ella se había comprometido con el diablo de tal manera que siete años después, de cuerpo y alma, estaría en sus garras definitivamente. Sin embargo le tocó la suerte de caer en manos de la Inquisición por el amor de Dios. Y bastaron leves grados de ‘interrogación’ para hacerla confesar con grandísimo arrepentimiento, tanto que con seguridad alcanzaba la gracia de Dios; por su propia voluntad se entregó a la muerte declarando que aunque pudiese liberarse preferiría la hoguera para escaparse del poder del demonio y dejar atrás la vida de vil pecadora.
¡Qué bella y hermosa cultura era esa – decíaS– cuando aun existía un armonioso consentimiento entre el delincuente y su juez! ¡Qué cálido humanismo era este – todos satisfechos de haber arrancado una alma perdida de las garras del demonio en el último instante y con eso haberle conseguido el perdón de Dios.
Así nos hablaba S-para instruirnos y nos hizo manifestar esa conclusión de que no se tratara de una modalidad más de humanismo sino de la verdadera y auténtica esencia humanista.”[i]
(Thomas Mann, Doktor Faustus)

                          


miércoles, 27 de junio de 2018

¡Estamos perdidos!


Ja, wir sind verloren 
       - estamos perdidos

“Quiero decir que la guerra está perdida, pero eso significa mucho más que una campaña militar perdida; significa que NOSOTROS estamos perdidos, perdidos están nuestra causa y nuestra alma, perdida la fe y perdida nuestra historia entera. Alemania se acabó, todo terminará en  un hundimiento indescriptible, económico, político, moral y mental; un desastre completo se anuncia. Yo no quisiera haberlo deseado, profundas son mi compasión, mi lamento y misericordia con ese pueblo desgraciado. Y tengo presente el renacer popular de diez años antes, aquella entrega a ciegas, un frenesí santo en apariencia entre signos de falsedad, mucha cruda brutalidad y asesina mezquindad. ¡Cuánto placer por violar, maltratar  y humillar en medio de todo eso! Todos sabíamos que así las cosas, la guerra ya se estaba preparando, toda esa guerra – eso me oprime el corazón. ¡Tanto derroche de fe, entusiasmo y alto afecto histórico que se vivió! Y ahora desperdiciados en una bancarrota sin igual!
¡NO! no, yo no quisiera haberlo deseado. Pero tuve que desear que eso sucediese.”[i]
(Thomas Mann, Doktor Faustus)

  
                                         La ciudad de Dresden  en el año 1945