Siento profundos afición y afecto por ese país, por su gente de risa melancólica. El drama de la vida allá está filtrado de mucha crueldad, siendo su población humanamente noble y valiente.
Un gran toque de improvisación crea momentos de libertad, de alegría.
(Ya no quedan muchos rincones para la libertad en este planeta entregado a un sinfín de dictaduras, administrativas, técnicas, populares, exitosas, adictos al consumismo.)
“Colombia, una Nación de Rebeldes”, declara el historiador Manuel Lucena Giraldoy dice lo siguiente:
<<Con todas las dificultades del caso, si se intentan superar los sólidos lugares comunes que cimentan el excepcionalísimo latinoamericano centrado en la idea del fracaso permanente de sus sociedades y Estados, frente al supuestamente resplandeciente presente y futuro de Estados Unidos, Europa y de los demás ‘primeros mundos’ que han surgido y van surgiendo.(…) Las revoluciones de independencia latinoamericanas, creadoras de ‘naciones de rebeldes’ que denostaron quienes gobernaban tanto en la Francia napoleónica como en la España fernandina o el Portugal restaurado, deben ser contempladas sin afectaciones evolucionistas, revisadas dentro de la tupida malla de complejidad que originó hace dos siglos múltiples espacios de experiencia, múltiples horizontes de expectativas. (---)
(Hay que) enterrar todo determinismo y acercarnos a la aventura de la libertad humana sin adjetivos.>>
Esa libertad humana, humillada entre los mil pretextos de cuidar el bien público y privado, está profundamente amenazada por ideologías reinantes centradas en las sociedades modernas. La libertad humana sin adjetivos ha sido grabada en el continente sur americano dándole un carácter único. Lo ha vivido Bolívar y lo ha respirado Humboldt.
Bajo la vegetación de los Andes se esconden mil tesoros que se activan tanto en la acción de un machetero como en el secreto poemario del rebelde fugaz perdido. Doscientos años no han sido suficientes para lograr algo más que una iniciación a la vida republicana, algo que satisfaga la mayoría social inmersa en numerosos problemas diarios. Para tantos, vivir es sobrevivir.