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martes, 3 de marzo de 2020

MODERNOS

He leído en un ensayo publicado en el semanario ‘Die Zeit’ – digital – de 20.02.2020. por Christian Staas, la siguiente cita que traduzco aquí:
“El ‘Pluralismo’ de estos ‘Modernos’ que buscan ‘identidad’ debería traducirse con el término ‘ETNO-PLURALISMO’: a cada ‘raza’ le corresponde su ‘espacio’. Cada individuo pertenece a un grupo: Hombres con hombres, mujeres a las mujeres, Alemania para los alemanes. ¡Fuera los Extranjeros!
El pensamiento de Izquierda, sin embargo, intenta liberar al individuo de sus vínculos tradicionales definidos por antepasados, sexo o por costumbre y poder. La Derecha desde un principio acusó a la izquierda de eliminar los privilegios del fuerte para favorecer al débil e intentar robarle al primero la excelencia que por su naturaleza le correspondiese. Por eso la Derecha Moderna rechaza la ‘moral’ que exhibe un conservatismo auténtico, (no nacionalista)”

                              

martes, 14 de enero de 2020

¿Una dictadura 'democrática'?


“La AfD ( Alternativa para Alemania) defiende un proyecto ‘democrático’ que consiste principalmente en negar a personas la ciudadanía completa cuando estas tienen la piel oscura, no son cristianas ni comparten posiciones de derechas. El partido AfD no se integra en el panorama democrático existente porque es parte de una ‘tela de araña’ internacional ocupada en minar las democracias occidentales desde dentro y transformarlas en dictaduras de la mayoría popular contra minorías.”(traducción libre)

Acabo de leer este comentario de Christian Bangel en ‘die Zeit’ edición digital del día de hoy. Me parece que da en el punto clave: ¿Estamos viviendo un cambio fundamental desde dentro de las sociedades europeas, y en el mundo entero?

                              

lunes, 16 de diciembre de 2019

Sobre el pobre B.B.

El 'pobre' B.B.
Vom armen B.B.[i]
Ich, Bertolt Brecht, bin aus den schwarzen Wäldern.
Meine Mutter trug mich in die Städte hinein
Als ich in ihrem Leib lag. Und die 
Kälteder Wälder
Wird in mir bis zu meinem Absterben sein.

Yo, Bertolt Brecht, soy de los bosques negros. / Mi madre cargó conmigo a las ciudades / estando yo aún en su vientre. Y el frío de los bosques / Estará conmigo hasta que muera ./
La ciudad asfaltada es mi casa. Desde el inicio original / vine provisto del respectivo sacramento de defunción: / es decir, con periódicos. Y tabaco. Y aguardiente. / Desconfiado y perezoso y finalmente satisfecho. /
Soy amable con la gente. Me pongo / un sombrero tieso tal cómo es la costumbre de ellos. / Declaro: ellos son todos animales especialmente malolientes. / No importa, me digo, también yo lo soy. /
Por las mañanas, en mis mecedoras vacías / hago sentar ocasionalmente algún par de mujeres / Las contemplo sin preocuparme y les digo: / No os fieis de mí, no necesito establecer vínculos con vosotras. / 
Por las tardes me acompañan algunos hombres / Nos llamamos ‘gentlemen’ al conversar./ Ellos ponen sus pies sobre mis mesas. / Y dicen: Progresaremos. Y yo no pregunto. ¿Cuándo?
Por la mañana temprano gris mean los pinos /Y sus parásitos, los pájaros comienzan a chillar. / A esta hora bebo mi último trago en la ciudad / Boto la colilla de tabaco y me duermo inquieto./ 
Así somos, una generación insustancial/ Sentados en casas que creemos indestructibles /                                            (Así las hemos construido en las largas cavernas sobre la isla de Manhattan / Y las delgadas antenas que cruzan el Atlántico) /
De estas ciudades no quedará nada / Solamente el viento que las traspasa /                                            Alegres parecemos cuando comemos. Vacía dejamos la casa / Sabemos que estamos provisionalmente. / Y que detrás de nosotros nada importante llegará / 
Habrá terremotosy yo espero que con suerte / Que mi tabaco de Virginia no se apague por culpa de la amargura / Yo, Bertold Brecht extraviado en las ciudades asfaltadas / Transportado dentro de mi madre en un tiempo pasado /

lunes, 23 de julio de 2018

Cadáveres Venezolanos

Cadáveres Venezolanos

“Según un reporte de Medicina Legal, el año pasado murieron en Colombia de manera violenta 173 venezolanos, y en lo corrido de este ya van 195. De lejos, fueron los extranjeros que más murieron en circunstancias violentas en el territorio nacional.” (El TIEMPO, 15 de julio de 2018)

El informe de El Tiempo destaca los altos costos de los entierros para los cuales no existe presupuesto en las alcaldías de las fronteras. Uno de los alcaldes  dijo que cada entierro cuesta 1,2 millones de pesos y no sabe de dónde sacar el dinero para eso.

Comento esta noticia antes que nada, impresionado ante la sequedad e indiferencia con la que la Redacción Política del diario de EL TIEMPO comunica esta noticia a sus lectores. Los casi cuatrocientos muertos, asesinados en Colombia en un año y medio solamente valen para lamentar que no haya plata para enterrarlos. Colombia no está exenta de la tragedia de migraciones que inunda la tierra en todos los continentes. 
‘Los hermanos venezolanos’, así elogiados en los discursos domingueros de antes suelen dejar una huella de sangre sobre el territorio de la vecina república. Huyendo de la Revolución Bolivariana de su país natal, les ha llegado la muerte violenta en el país vecino (Colombia). La migración se transformó en una de las causas principales de muerte y parece que remedio no hay contra esa plaga.
Menos mal, los alcaldes se dedican a enterrar los cadáveres. A nadie le interesa saber, cuáles han sido las causas de esta avalancha mortífera. ¿Quién mata a un refugiado y por qué? No será para robarle, ni el odio racial, ni otra forma de competencias; son muertes inexplicables. Son criaturas solitarias, abandonadas desde antes de morir. ‘No valen nada para nadie’. 

domingo, 9 de noviembre de 2014

Otros muros cayeron antes, yo lo recuerdo así…

Durante el año 1989 la tierra giraba más velozmente; la historia entró en una fase de mayores eventos -año memorable- subrayado  en los libros y textos escolares. Comenzó  normal, nada de nuevo se dijo en la sede de  redacciones de prensa, pero finalizaría en éxtasis, locura colectiva. Algo jamás esperado cambió el panorama político, primero europeo, después universal: Cayó el muro de Berlín, tan monumental, tan visitado, pintado y fotografiado como pocos monumentos del pasado siglo. Desapareció tan a fondo, que veinticinco años después no se conocería su ubicación de no ser por  la mano conservadora de sabios restauradores que establecieron la veda: ¡Ya no toquen más!
Todo eso ha sido un delirio, y de este delirio habla la prensa, comentan los noticieros un poco más allá que de otros asuntos delirantes.

viernes, 12 de agosto de 2011

¡Integración, sí! – ¿Pero quién se integra?

Es cierto, todos somos hijos de la migración. Desde la lejana prehistoria hasta el día de hoy emigración corresponde siempre a inmigración y fue el destino del homo sapiens. Nada en Europa es "original" en un estricto uso del término orígen. Son complejos procesos evolutivos que lograron formar comunidades, naciones, sus características sociales y culturales, la variedad de los idiomas y con ello nuestra ideosincrasia colectiva y personal. 

miércoles, 10 de agosto de 2011

Emigrar

Emigrar, la mirada del poeta:
Ich hatte einst ein schoenes Vaterland.
Der Eichenbaum
Wuchs dort so hoch, die Veilchen nickten sanft.
Es war ein Traum.[1]