El ‘Reportero Veloz’ Egon Erwin Kisch se encuentra en Madrid en el año 1937; le impresiona la ciudad asediada por las tropas franquistas y bombardeada incesantemente por obuses de artillería y de bombas; redacta retratos inesperados sobre la vida de esa ciudad en guerra. El reportaje ‘Sobre Casas y Palacios’de Madrid manifiesta la admiración que le causan los madrileños.
<< La misma ‘Gran Vía’, ahora la llaman ‘Vía de los Obuses’ irónicamente, sigue siendo una calle muy transitada, los tranvías la cruzan, pasan automóviles por ella, los negocios abiertos, de todo se vende, los hoteles repletos de clientes, las cafeterías llenas y los salones de billar repletos; hay que esperar una hora para encontrar una mesa vacía. La alta torre de Telefónica funciona a pesar de las mil heridas que lleva grabadas encima. Las entradas de las casas están protegidas con sacos de arena, los pisos más altos destruidos por el fuego de artillería. Ninguna ventana, ningún escaparate de vidrio está entero. Toda la zona alrededor de la ‘Puerta del Sol’ se ve igualmente afectada. Sin embargo, la vida urbana sigue, interrumpida a veces por alarmas, escenas de pánico y muertes>>[i]
Goya, Saturno devorando al hijo
Los antiguos palacios de la aristocracia tienen otras funciones para el tiempo de la estadía del reportero en la capital española y con mucha satisfacción Kisch las describe; él no es neutral o imparcial, toma posición en este conflicto histórico entre ‘dos Españas’, la católica, retrógrada y la moderna, republicana y revolucionaria.
Kisch es partidario de esa revolución y no guarda distancia. Por eso, sus observaciones rebosan de emoción y de una lamentable miopía porque no ve la cara violenta que exhibe esa revolución militante. La actividad de las Checas (copias del instrumento soviético de represión) no es a escondidas, el adversario es declarado enemigo y merecerá ser fusilado sin compasión. Kisch no ve nada de eso, porque no lo quiere ver. Le obsesiona la funesta misión de la aristocracia española frívola y responsable de mantener el país hundido en atraso reaccionario.

