En realidad este personaje se llamó ‘Hieronymus Karl Friedrich Freiherr von Münchhausen’.
Pertenece a la tradición de la lengua alemana desde siempre y sus mentiras tuvieron tanta divulgación que se volvieron literarias; de hecho, Münchhausen logró que sus mentiras se hicieran muy populares, a través de la exageración como rasgo literario propio.
Una narración hiperbólica que invita a la risa. El Barón, de origen alemán fue oficial del ejército ruso y confidente de la zarina. Algo muy frecuente en aquella época.
En pleno siglo XV el ejército ruso se enfrentó al imperio otomano. Y el Barón fantaseaba sobre eventos extraordinarios, por ejemplo:

