“La trahison c´est une question de temps” respondió Charles Maurice de Talleyrandcuando se le preguntaba que cómo podía hacer para servir tanto a la Monarquía Absolutista como a la Revolución… tanto a Napoleón y a la Monarquía Restaurada. Y enseguida redondeó la idea:
“Plus ça change, plus c´est la même chose”
La traición es cuestión de tiempo. Cuanto más cambia, más es la misma cosa.
‘Telrán’como le llamó la voz popular, desconocía la fidelidad, o mejor dicho, sólo conocía la fidelidad para con un poder cuya decisiva fuerza nadie reconocía en aquellos momentos.
Talleyrandfue el primero en descubrir la opinión pública, y esa opinión pública comenzó a imponerse como un auténtico reinado desde el siglo XIX hasta la actualidad del siglo XXI. Igual que las cotizaciones en bolsa la opinión pública es pura infidelidad, y esa infidelidad se convierte en autoridad. Para obtener un resultado positivo en elecciones y presentar aptitud para ejercer un cargo político, hay que seguir la línea que la opinión pública manda. Y esa opinión es cambiante, obedeciendo a impulsos que son previsibles, también manipulables, obviamente.

