¿Dónde estamos? ¿Qué es esto?
(último pasaje de La Montaña Mágica)
” ¿Dónde hemos entrado en el sueño? Crepúsculo, lluvias, barro, rojos incendios lejanos bajo un cielo gris que despide truenos sonoros llenos de gravedad, dejando un aire húmedo desgarrado por aullidos agudos, furiosos como de perros infernales, chillidos estridentes; todo esto astillando, chapoteando, estallando en llamarada entre gritos de dolor, gemidos; entre estruendos de trompetas y toques de tambores cada vez más acelerados, más veloces. (…)
Ahí hay un bosque que suelta en chorro manadas de seres o cosas incoloros que corren, caen, saltan. Al borde de una cadena de colinas brotan incendios que se unen a ratos para formar llamaradas hirvientes. Hay una carretera cubierta de ramas partidas, igual que el bosque; hay un camino de campo con profundos surcos enfangados que se dirige hacia las colinas. Nos vemos rodeados de tierra de labores agrícolas surcada totalmente de barro. Troncos desnudos de árboles bajo la lluvia, con las ramas cortadas en trisas. (…) Hay un letrero indicador, inútil consultarlo, la mediana oscuridad no permitiría leerlo; además está medio destruido por un impacto de metralla.
¿Es el oeste el este?, es tierra llana, es la guerra. Y nosotros, tímidas sombras junto al camino, vergonzosa seguridad corresponde a las sombras. Hemos llegado aquí y ahora, no para cantar triunfos e inventar mentiras:- nos ha acompañado el espíritu de nuestra narración que nos hace contemplar por una última vez la cara de nuestro compañero que, ahora vestido de gris, corre y cae y avanza al compás de los tambores.
Tanto tiempo viéndolo, al pecador bonachón, tantas veces escuchándole hablar y ahora se nos perderá de vista.(…)
