( Anécdotas escuchadas
bajo el sol caribe)
***Sucedió
durante
la Segunda Guerra Mundial en playas de la Guajira colombiana: durante noches
oscuras un submarino alemán solía acercarse al litoral para permitir que los
marineros exhaustos pisaran tierra y respiraran aire, un breve descanso después
de semanas de navegación en aquel sarcófago navegante. Cuenta la leyenda urbana
que los miembros de la colonia alemana en Barranquilla asistieron a estos
marineros, a quienes llevaban provisiones y alimentos frescos. Dicen que también
colaboraron indios guajiros, seguramente curiosos por conocer a estos hombres
barbudos y pálidos que vivian bajo el agua alejándose de la guerra lejana de su
patria y dedicados a torpedear uno que otro barco gringo… modernos piratas del
Caribe. Consta que los encuentros se repitieron y que las autoridades
colombianas, una vez informadas, mandaron patrullar la zona. Sin embargo no se registró́
acto bélico alguno. La región permaneció́
en paz.
