martes, 19 de julio de 2016

¿La literatura como patria?

W.S. era un alemán que hablaba el español con un marcado acento que delataba ver su origen natal… era de Hamburgo al igual que su hermano G. quien también vivía en Barranquilla.
Visité con regularidad  las casas de ambos y siempre me sorprendió lo que en casa de W.  Pude observar: encima de un taburete de la sala se encontraba un libro abierto. Yo, en un principio pensé que se trataba de la Biblia, la Torá de los judíos, porque suponía que eran judíos creyentes y practicantes. Pero…no era lo que me imaginaba: era un tomo de la literatura clásica alemana  del cual W. solía leer diariamente un capítulo en voz alta a un auditorio que se limitaba normalmente a su propia mujer. Nunca volvieron a Alemania después de escaparse de los nazi. La mayoría de sus familiares perecieron, asesinados por los nazi alemanes y mi anfitrión jamás comentó nada al respecto durante nuestros encuentros.

lunes, 18 de julio de 2016

Allons enfants de la Patrie

Allons enfants de la Patrie
Le jour de gloire est arrivé !
Contre nous de la tyrannie
|: L'étendard sanglant est levé :|
Entendez-vous dans les campagnes
Mugir ces féroces soldats ?
Ils viennent jusque dans vos bras,
Egorger vos fils, vos compagnes !
Aux armes, citoyens! Formez vos bataillons!
Marchons, marchons,
Qu'un sang impur abreuve nos sillons.
(Adelante, hijos de la patria, el día de la gloria ha llegado /
La tiranía está contra nosotros, la bandera sangrante en alto /
¿Escucháis los gritos de la soldadesca violenta en la campaña?/
Llegarán a vuestros brazos a degollar  hijos y compañeras /
¡Ciudadanos, a las armas, formad vuestros batallones!

¡Marchemos, marchemos para que su sangre impura embadurne nuestras sillas!)

martes, 12 de julio de 2016

¿Volver a la normalidad? ¡Olvidemos!

“Tal vez en Colombia no se trata ya de volver a una normalidad perdida sino de inventar por fin una normalidad desconocida. Y esas son las creaciones que no sabe hacer la política, esas son las creaciones profundas, humanas, complejas, curativas, que sólo el arte, con su libertad, su imaginaión, su fantasía, su sentido del ritmo, su intuición y su profundo compromiso con la vida, puede lograr.“  (William Ospina, El Espectador, 10 de julio de 2016)

¿Logrará Colombia esa deseada normalidad?
       ¿Sanarán las visibles y las invisibles heridas que dejaron la violencia y el
        abuso de poder?
                ¿Podrán olvidarse violaciones y las llagas abiertas en las almas de las 
                 víctimas y de los actores causantes?
                      ¿Podrá ser perdonado lo imperdonable?

domingo, 3 de julio de 2016

Der Mensch El Hombre

por Kurt Tucholsky
                                 (Pocos días hace que les envié  ¨La Sátira¨del escritor
                                   alemán de los Años Veinte, tal vez esta logre arrancarles     

                                   la sonrisa que Tucholsky trata de despertar.)

El hombre tiene dos piernas y dos creencias, una cuando le va bien y la otra cuando le va mal, esa última se llama religión.
El hombre es un animal vertebrado y tiene un alma inmortal, posee una patria para no ser demasiado animoso.
El hombre es fabricado de modo natural, pero eso le parece antinatural y no le gusta hablar de eso. Al hombre lo hacen, pero no le preguntan si quiere estar hecho.

miércoles, 29 de junio de 2016

¿Qué debe hacer la sátira? Was darf Satire?

“El arte es para disfrutarlo.“
“Del arte se obtiene mucho más que el disfrute.“

Reflexiones citadas por Kurt Tucholsky en texto  publicado bajo el seudónimo de Ignaz Wrobel en el Berliner Tageblatt en día 27.01.1919. Kurt Tucholsky era periodista, publicista y escritor alemán de los Años Veinte en Berlín. Se destacó como redactor de Die Weltbühne, semanario de Voz Democrática, prohibida por el gobierno de Adolf Hitler. Tucholsky logró refugiarse a Suecia donde murió en el año 1935, sólo tenía 45 años. Traducimos de la siguiente manera parte del texto:

martes, 14 de junio de 2016

Bier tat not - Cerveza hizo falta

Pero…¿ a quien y para qué?
Hace exactamente 47 años, en el año 1969, fue enterrado el maestro Theodor Adorno en el cementerio de Frankfurt[1] bajo una  intensa lluvia primaveral.
Asistió aparentemente la plana mayor heredera de su mensaje crítico, entre profesores, amigos, estudiantes y simpatizantes.

Pero estuvo ausente un grupo importante de sus antiguos estudiantes: esa mayoría de los que después de mayo de 1968 se entregara al proyecto de la revolución e iniciara su propia descarga emocional con largos discursos, y con un entusiasmo sin límite, proclamando lo que a Alemania le hacía falta y lo que salvaría al resto del mundo. Para ellos Theodor Adorno ya estaba entre los olvidados; él hablaba y hablaba, hablaba, pero ellos actuarían, puño en alto, todo eso en un lugar seco y seguro. No se mojaron y gritaron: "¡Bajo el talar --un tufo secular!"