jueves, 1 de septiembre de 2016

A B E R ----- A C H !

“Pero ----- AYYY, cada pulgada que la humanidad avanza cuesta arroyos de sangre; ¿no es eso demasiado caro? ¿Más aún cuando  tal vez la vida de cada individuo valga tanto como la de todo el género humano? Porque cada persona ya es un mundo, que nace con ella y con ella muere; en el fondo de cada tumba reposa una historia universal “   Heinrich  Heine 

>Aber ---- ach! jeder Zoll, den die Menschheit weiterrückt, kostet Ströme Blutes; und ist das nicht etwas zu teuer? Ist das Leben des Individuums nicht vielleicht ebensoviel wert wie das des ganzen Geschlechtes? Denn jeder einzelne Mensch ist schon eine Welt, die mit ihm geboren wird und mit ihm stirbt, unter jedem Grabstein liegt eine Weltgeschichte<    
Durante los años de 1840 Heinrich Heine publica sus impresiones sobre un viaje que hizo a Italia. En compañía de un viajero ruso visitó el campo de batalla de Marengo, donde años antes el ejército republicano francés mandado por Napoleón Bonaparte había  vencido al ejército austriaco, sinónimo de reacción y de autocracia.
Gracias a esa victoria, Europa, la humanidad tal vez, avanzó un paso más hacia la libertad; de eso estuvieron convencidos los actores tratando de imponer su revolución.
Sin embargo, "Aber--- Ach!", pero--- AYY, ¿qué hay de ellos, tantos muertos, tantas vidas sacrificadas, tanto dolor?  Heine no vivió ni vió algo de es. Desaparecieron todos y el campo soleado nada revelaba de lo que allí sucediera años atrás. Sin embargo, el poeta pronuncia su queja:

"Aber---- Ach!", ¿valió la pena? --- tanta violencia.

viernes, 29 de julio de 2016

“We dropped´em down”…

Eso dijo estruendosamente y su voz temblaba aún por la alegría del triunfo que le causaba el recuerdo de aquel bombardeo sobre Frankfurt en el que participó en marzo de 1944 durante las noches iluminadas por mil fuegos sobre barrios enteros ardiendo como inmensas antorchas. El hombre, americano y entrado en años, ya había bebido algo más de la cuenta y nos encontrábamos en un bar de la ciudad de Barranquilla en Colombia. Era el año 1972 y yo ejecutaba una diligencia laboral propia de mi cargo.
 Habían pasado casi treinta años después de la guerra  cuando (teniendo como escenario  la barra del bar del Hotel del Prado) se miraron a los ojos el extripulante de  aquella "fortaleza volante"que era un avión bombardero de la segunda guerra y uno de los niños que en aquellas terribles noches estuvo con muchos otros chicos , temblando de miedo,  bajo el piso, acurrucados en nuestra guarida  en el sótano. Nosotros recibimos lo que él descargó. Pero nuestros sentimientos eran bien diferentes. No sé si a él también le invadiera entonces el miedo, porque la artillería antiaérea alemana, la Flak, no paraba de disparar sembrando muerte y destrucción  entre  la jauría de los atacantes.

Pero no me equivoco en mi percepción de ese hombre bombardero en aquel encuentro. Ese, encargado de tirarnos la carga letal, se alegraba muchísimo recordando su experiencia y  siguió celebrando con carcajada y tragos lo que a mí me había causado el mayor impacto en mi vida,  tanto …  que durante muchos años no pude escuchar explosiones, sirenas de ambulancias, etc. , sin entrar en pánico.



martes, 26 de julio de 2016

Sucesos raros - 2 -

                      ( bajo el Sol Caribe)
***Sucedió que le hicieron esa oferta: Oficio de Pastor de la comunidad evangélica alemana en la ciudad de Bogotá. Y nuestro Pastor recién ordenado se encontraba en Alemania; tiene un nombre, pero lo he olvidado. Sin embargo nunca olvidaré lo que pasó después y fui testigo de la última fase de un episodio memorable.

P. aceptó y con eso comenzó su aventura. ¿Cómo llegar al lugar que le tenía preparado su destino? Imagínense  las condiciones de transporte "normales" en los años setenta del siglo pasado: Impagables para un pastor recien ordenado. ¿Qué decidió hacer? Pues, montarse en la pequeña lancha que había heredado de su padre y que había sobrevivido a una u otra actividad militar en la Segunda Guerra mundial.


domingo, 24 de julio de 2016

Sucesos raros

( Anécdotas escuchadas bajo el sol caribe)
                           

***Sucedió durante la Segunda Guerra Mundial en playas de la Guajira colombiana: durante noches oscuras un submarino alemán solía acercarse al litoral para permitir que los marineros exhaustos pisaran tierra y respiraran aire, un breve descanso después de semanas de navegación en aquel sarcófago navegante. Cuenta la leyenda urbana que los miembros de la colonia alemana en Barranquilla asistieron a estos marineros, a quienes llevaban provisiones y alimentos frescos. Dicen que también colaboraron indios guajiros, seguramente curiosos por conocer a estos hombres barbudos y pálidos que vivian bajo el agua alejándose de la guerra lejana de su patria y dedicados a torpedear uno que otro barco gringo… modernos piratas del Caribe. Consta que los encuentros se repitieron y que las autoridades colombianas, una vez informadas, mandaron patrullar la zona. Sin embargo no se registró́  acto bélico alguno. La región permaneció́ en paz.

viernes, 22 de julio de 2016

<¡Oh Dios mío!>

Una mirada atrás, <¡Oh Dios mío!>
por F. Manfred Peter 


– Un obispo y un cochino asado --

Su Eminencia C G presidía la reunión formada por ilustres cudadanos de Barranquilla pertenecientes al Opus Dei - eso sospecho - y un pequeño grupo de católicos alemanes laicos que había venido de Alemania para visitar los proyectos financiados por la iglesia católica alemana por medio de la acción ADVENIAT.

miércoles, 20 de julio de 2016

Nachtgedanken - - Heinrich Heine

Denk ich an Deutschland in der Nacht,
Dann bin ich um den Schlaf gebracht,
Ich kann nicht mehr die Augen schliessen,
Und meine heissen Tränen fliessen.
Pensamientos nocturnos
Pensar en Alemania en la noche / quiebra con seguridad mi sueño /
los párpados no puedo cerrar más / …mis más amargas lágrimas fluyen /