jueves, 28 de marzo de 2013

Die Gruppe 47 - El grupo 47

Al principio siempre hay un mito, un mito de fundadores, de padres creadores, que da comienzo a la nación moderna. Encontramos mitos de revolución, que inician una nueva era, proclamaciones de autonomía o de independencia. Muchas naciones europeas se han constituido como nuevas durante este siglo pasado, siglo de turbulencias y de catástrofes. Así también ocurrió en el caso de Alemania, pero de una manera compleja. En vano sería, buscar  padres fundadores, manifiestos y doctrinas singulares que construyen un relieve político de la nueva época, después de aquella hora cero, el nueve de mayo de 1945. Cuando toda Europa se sintió liberada de la terrible pesadilla del nazismo alemán, los alemanes se preguntaron:
¿Y ahora, qué va pasar con nosotros?

martes, 12 de marzo de 2013

Wildgänse

rauschen durch die Nacht
mit schrillem Schrei nach Norden.
Unruhiges Herz, hab´ acht, hab´ acht!,
die Welt ist voller Morden.
(was ist aus uns geworden?)[1]
Wir sind wie ihr ein graues Heer
und zieh´n in Kaisers Namen,
und zieh´n wir ohne Wiederkehr,
singt uns im Herbst ein Amen.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Cartas

Se escriben cada vez menos, dicen los que lo saben. Estamos viviendo una tácita revolución cultural con dimensiones y alcance aun no pronosticables. Ganamos información  en un permanente ciclo de novedades, nos hablan, nos gritan, nos llenan de ofertas para divertirnos y vivir mejor. ¿Es cierto eso?
Ayer traté de enviar una carta a Alemania. Tuve que hacer cola para entregarla a correos. En Morón, tal vez en España, no se venden sellos para cartas al extranjero; y este extranjero es un país de la comunidad europea con la garantizada libre circulación de dinero y mercancías.

jueves, 14 de febrero de 2013

¿ Josif W. D. resucitará ---?

<<Yo me opongo a las tres típicas tendencias del ideario  utópico: ­
–       contra la creencia que el futuro de forma secreta ya está presente, y que somos capaces de prever y de anticipar lo que ha de suceder;
–       contra la idea que somos capaces de disponer de métodos y claves para crear una sociedad libre de defectos, conflictos y frustraciones;
–       finalmente me opongo a la pretensión de saber, quién en verdad es el hombre, cuál es la esencia de su verdadera personalidad, en contra de su naturaleza empírica debido a la casualidad cambiante.
Todos y cada uno de estos elementos del pensamiento utópico son usados para crear, justificar o disculpar cualquier barbarie cometida en el nombre de la pretendida verdad absoluta.>>
(Leszek Kolakowski,1974)[1]

miércoles, 13 de febrero de 2013

Thomas Mann

<<Im Spiegel>>1
Mirándome en el espejo – dice el escritor premiado con el Nobel de Literatura ­– siento verguenza, porque tengo que confesar que soy un fracasado escolar. No soy bachiller, ni siquiera llegué a Prima del Gymnasium2. Ya en Sekunda fuí perezoso, indócil odiando todo aquello. Los profesores de este famoso venerable instituto me odiaron y tuvieron toda la razón, porque según su experiencia y con toda probabilidad, lo que me esperaba era el fracaso. Sin embargo, gocé de cierto renombre ante algunos compañeros por motivos indefinidos. Finalmente me dieron el certificado que me otorgaba el deseado privilegio de prestar sólo un año de servicio militar3. Y con eso salí y me trasladé a Múnich, donde mi madre se había mudado después de la muerte de mi padre, un importante empresario de importación de trigo en la ciudad de Lübeck4. Y me coloqué como Volontär5 en una oficina de seguros contra incendios para evitar hacer lo que más me hubiera gustado: no hacer nada. 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Glamping

Así se llama una nueva forma de conocer el mundo a través del glamorous camping.[1] El viajero, si se le puede llamar así, desde su lujosa residencia en plena selva o desierto, conocerá el mundo exótico de sus deseos. Pagará caro por ello y  estará mejor que en su casa, dicen los que promocionan esta nueva forma de hacer camping. Se trata de un hotel de cinco estrellas al aire libre, pero sin mosquitos ni cucarachas y con aire acondicionado invisible bajo un cielo estrellado.

domingo, 3 de febrero de 2013

Thomas Mann

<<Im Spiegel>>[1]
Mirándome en el espejo – dice el escritor premiado con el Nobel de Literatura  ­– siento verguenza, porque tengo que confesar que soy un fracasado escolar. No soy bachiller, ni siquiera llegué a Prima del Gymnasium[2]. Ya en Sekunda fuí perezoso, indócil odiando todo aquello. Los profesores de este famoso venerable instituto me odiaron y tuvieron toda la razón, porque según su experiencia y con toda probabilidad, lo que me esperaba era el fracaso. Sin embargo, gocé de cierto renombre ante algunos compañeros por motivos indefinidos. Finalmente me dieron el certificado que me otorgaba el deseado privilegio de prestar sólo un año de servicio militar[3]. Y con eso salí y me trasladé a Múnich, donde mi madre se había mudado después de la muerte de mi padre, un importante empresario de importación de  trigo en la ciudad  de Lübeck[4]. Y me coloqué como Volontär[5] en una oficina de seguros contra incendios para evitar hacer lo que más me hubiera gustado: no hacer nada.