Al principio siempre hay un mito, un mito de fundadores, de padres
creadores, que da comienzo a la nación moderna. Encontramos mitos de
revolución, que inician una nueva era, proclamaciones de autonomía o de
independencia. Muchas naciones europeas se han constituido como nuevas durante
este siglo pasado, siglo de turbulencias y de catástrofes. Así también ocurrió
en el caso de Alemania, pero de una manera compleja. En vano sería, buscar padres fundadores, manifiestos y doctrinas
singulares que construyen un relieve político de la nueva época, después de
aquella hora cero, el nueve de mayo de 1945. Cuando toda Europa se sintió
liberada de la terrible pesadilla del nazismo alemán, los alemanes se
preguntaron:
¿Y ahora, qué va pasar con nosotros?