Bajo los efectos de la presente crisis económica se oyen gritos
pidiendo el cambio del sistema productivo vigente y se enfoca el término del
capitalismo, catalogado como sistema perverso de explotación mezclando así el
discurso moral con el económico, con flecos de voces utópicas: ¡Qué bonito
sería un mundo sin dinero!
martes, 3 de abril de 2012
domingo, 1 de abril de 2012
El Proyecto
<<Treinta y dos casinos de juego, setenta hoteles, doscientos restaurantes, campo de golf, plaza de toros, carrera de caballos, en total diez y siete mil milllones de Euros>> serían invertidos bajo el nombre de <<Gran Scala>> en la zona árida al norte de Zaragoza.
viernes, 23 de marzo de 2012
Wallenstein
Wallenstein - ¿el poder en la encrucijada?
Fürst Albrecht von Wallenstein, Herzog von
Friedland,
Generalísimo de la Majestad Imperial Católica
durante
La Guerra de los Treinta Años - y asesinado
por orden
de esa misma Majestad en 1634 - sospechoso de
alta
traición por pactar con el enemigo
protestante, el Sueco.
miércoles, 21 de marzo de 2012
¿Alemanes, de dónde son?
Para el lector español esa pregunta es rarísima, tal vez absurda. Pues
españoles suelen ser de España, naturalmente. Y se supone que alemanes son de
Alemania.
Contemplemos la actual geografía política en Europa y el panorama cultural
pasado y nos salen respuestas sorprendentes:
El filósofo Manuel Kant es ruso y Schopenhauer polaco, Herder es letón
y el compositor Richard Wagner, prototipo de alemán, serbio o croata; Marx y
Engels podrían ser ingleses.
lunes, 19 de marzo de 2012
Ad Calendas Graecas,
dice el proverbio
romano sobre un compromiso que nunca se cumplirá. En el calendario griego
antiguo no existían las calendas romanas y por eso era imposible que ocurriese
lo que había sido prometido, convenido y esperado. En alemán sería – der
Nimmerleins Tag – El día de nunca llegar –.
Los idiomas se hacen
eco de una experiencia vital común: existen compromisos que nunca se cumplirán.
Que los romanos hayan escogido el ejemplo griego para decirlo, es una irónica coincidencia
histórica con nuestra actualidad. Si los griegos hablasen latín, lo que rara
vez sucedió según la experiencia romana, entonces cumplirían sus compromisos,
un hecho que parecía, según este dicho romano, no lo solían hacer. Topamos con
un clásico prejuicio, en este caso romano, sobre el proverbial incumplimiento
de compromisos firmados.
domingo, 18 de marzo de 2012
¿Feudo – cracia?
Estamos convencidos de vivir en democracias modernas. Participamos en
elecciones, tenemos las ideas que queremos, las expresamos libremente si lo
deseamos; una censura oficial sobre lo que se dice o escribe no existe. Podemos
intervenir activamente en política y nadie nos reclama si de eso nos abstenemos
para vivir a nuestro aire, sin molestar a los demás. Todo está en orden, así
parece.
Pero luego nos enteramos que los órganos de nuestro estado obedecen a
reglas muy complicadas y que no son tan libres o democráticas como parecen. No
hay nada perfecto, nos dice el refrán y - en todas partes cocen habas - ya
decía mi abuela. Y es más, sabemos que debemos huir a los que proclaman
perfección: si alguien llegara a mi casa y me prometiese hacerme el máximo
bien, yo huiría de él. ¡Ya basta, los embusteros sobran!
viernes, 9 de marzo de 2012
¡Liberté, Égalité, Éternité! ¡Dinero, Armas, Oración!
Impresiones sobre la democracia americana.
<<Lo primero que yo ví era un hombre joven cuya voz hizo temblar todo el edificio. Tenía el pelo levantado y sus ojos parecían echar llamas, sus labios pálidos y delgados se movían y su cuerpo entero se sacudió. ¡Cuánto me hubiera gustado ayudar al pobre hombre! – hasta que me di cuenta que él era el predicador ¬– el predicador con un público en éxtasis: mujeres echando gritos levantaron sus hijos, algunos hombres tirados en el suelo arrepentidos de sus pecados.>>
<<Lo primero que yo ví era un hombre joven cuya voz hizo temblar todo el edificio. Tenía el pelo levantado y sus ojos parecían echar llamas, sus labios pálidos y delgados se movían y su cuerpo entero se sacudió. ¡Cuánto me hubiera gustado ayudar al pobre hombre! – hasta que me di cuenta que él era el predicador ¬– el predicador con un público en éxtasis: mujeres echando gritos levantaron sus hijos, algunos hombres tirados en el suelo arrepentidos de sus pecados.>>
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