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domingo, 19 de enero de 2020

Y se apagaron las luces



Cuenta Amin Maalouf en “Las Cruzadas Vistas por los Árabes”[i], después de analizar numerosas fuentes históricas:
“Los ‘Frany’ consiguieron crear, una vez llegados a Oriente, verdaderos Estados.”(‘Frany’ o ‘francos’ fueron llamados los cruzados europeos por los árabes).
Trae como ejemplo:“Al salir de Tibnin (actualmente en el Líbano), hemos cruzado una ininterrumpida serie de casas de labor y de aldeas con tierras eficazmente explotadas. Sus habitantes son todos ellos musulmanes, pero viven con bienestar entre los frany. (…) La duda penetra en el corazón de gran número de estos hombres cuando comparan su suerte con la de sus hermanos que viven en territorio musulmán. Estos últimos padecen la injusticia de sus correligionarios mientras que los frany actúan con equidad.”
(Ibn Yubair, en la mitad del siglo XII)



miércoles, 3 de agosto de 2011

¡Alahu Akbar! – anexo

Las respuestas de varios amigos que conocían y apreciaban a Albert A me motivan a formular un anexo:
Acabo de leer una nota en la prensa ( FAZ – 3. 8. 11 ) sobre un caso similar, pero con un resultado muy diferente:
En una fotografía, documentada en el archivo de la Wehrmacht alemana, se observa un grupo de “partisanos yugoslavos” momentos antes de ser ejecutados. Escena triste de la guerra en Yugoslavia de 1941. En la foto se ven entre diez a quince personas civiles, entre ellos niños y en medio –¡sorpresa! – un hombre en uniforme alemán. ¿Quién será y qué le habrá pasado?
Por una casualidad, un hombre viejo, residente en Dortmund, Alemania, lo reconoció: era su hermano, y una investigación detallada reveló lo siguiente:
El hermano, el cabo Josef Schulz, formaba parte del comando destinado a fusilar a los “partisanos” que eran civiles cogidos por la casualidad en un pueblo cercano para castigar actividades de la guerrilla yugoslava contra el ejército alemán. Pero en el momento de recibir la orden de : – ¡apunten!, Schulz tiró su fusil al suelo y se puso delante de los que tuvieron que morir. El oficial, teniente, le ordenó retirarse o – en caso contrario – abrirían fuego. Schulz no obedeció – y acto seguido – cayó fusilado junto a los demás prisioneros.
El oficial escribió una carta a la familia diciendo que el cabo Josef Schulz había caido por el Führer y por la patria. Pero la foto, hecha por un desconocido y guardada casualmente, lo reveló como realmente había sucedido.
El hermano cuenta que Schulz era un hombre pacífico y apolítico, ni rebelde contra el nazismo. Era un buen pianista y pintaba como aficionado. Simplemente llegó su hora de la verdad para negarse a matar y preferir morir antes que hacerlo. ¿Un mártir, un héroe? Uds decidirán.
Albert A tuvo la suerte de encontrarse con moros dispuestos a darle el perdón como a otro musulmán corresponde. Yo me pregunto: ¿Quiénes han sido estos alemanes capaces de fusilar al compañero? ¡Qué embrutecimiento, qué degradación!
Pero hay quien se acuerda de él: en la población serbia de Smederevska Palanka hay una calle que ahora se llama:
Calle de Josef Schulz.

manfredpeter
03.08.11

sábado, 30 de julio de 2011

-¡Alahu Akbar!- gritó...

En cada vida existen secretos que en algunos casos son desconocidos por la misma familia. Sin embargo son eventos claves para comprender el carácter y la actitud social de esa vida. De la vida de cada persona. Una experiencia traumática, por ejemplo, deja una huella imborrable en la mente sensible aquel hombre que la sufre ya no será nunca el mismo que antes fue.
Vivir la cercanía de la muerte es así y la persona pareciera ser transformada en otra. El apóstol San Pablo narra esa experiencia por lo que la llamamos “paulina”.